Bienvenidos.
El principal objetivo de mis escritos y de estas cuartillas telemáticas es que, cualquiera que las lea, encuentre el objetivo que tienen, no solo para sí, o para su vida, sino para las vidas de los demás, para entenderlas en su esencia más compleja.
No obstante, soy plenamente consciente de que, en estas sociedades donde todo es líquido o pasajero, son pocas las personas con una mentalidad firme, sólida y autoconstruída, que se replantean su ver la vida y su forma de ser, y que huyan de las doctrinas y demás certezas externas absolutas y axiomáticas para enfrentarse a las agonías de conocimiento y a las crisis de valores y de conciencia, tan importantes en el proceso de desarrollo mental que construirá seres capacitados no solo para la vida emocional, sino para la vida en todo el sentido de la palabra, como un periodo de esfuerzo, sacrificio y devoción hacia los demás.
Por eso, precisamente, el nombre de esta cuartilla, la bagatela. Porque los valores, los pensamientos, las finalidades o las intenciones que pueda tener cada uno, son valiosos únicamente en la medida de lo que, vitalmente, puedan representar para esas personas, pudiendo para otros ser completas tonterías o mensajes absurdos carentes de cualquier sentido, aunque para otros, por el contrario, puede representar el cenit del pensamiento y de la iluminación o conciencia inmaterial-espiritual que puede tener una persona.
No te prometo por ello nada específico, ni que te vaya a gustar ni que te vaya a disgustar. Solo prometo decir lo que pienso, expresar mi punto de vista y no resignarme al silencio o a la autocensura por no representar la mentalidad de aquellos que puedan leerme, por eso, antes de que lo digan ellos, lo digo yo, lo que escribo es una bagatela, pero una bagatela que en lo más profundo de sí, ayudará a quien la reciba animosamente, al menos, a contemplar la realidad con una perspectiva diferente y renovada.
Intenta disfrutar de esta bagatela tanto como tus sentidos o tu lógica te permitan.
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